En la foto estamos con Tudor (que ya ha aparecido en alguna foto) y Elena. A ambos los conocimos en una fiesta en casa de nuestra anfitriona de Couch Surfing y ambos se ofrecieron a enseñarnos la ciudad. Después del viaje de dos días a Transylvania, cuando volvimos a Bucarest, insistieron nuevamente y nos llevaron a pasear, Elena con el coche como si de un bus turístico se tratara (pero mucho mejor, claro) y Tudor, que simplemente decidió que el martes por la mañana no iría a trabajar para enseñarnos más secretos de su ciudad... Y luego dicen que la gente rumana no es tan simpática, que simplemente hemos tenido suerte. Perdonad que os diga, ¡pero no me lo creo!
En la foto estamos comiendo un plato típico rumano (polenta, sarmale...), por cierto, delicioso.
2 comentários:
Me alegro mucho de que tengais tan buena impresion de nuestro pais. Muchas gracias por decirle al mundo que Rumania no es como se la imaginan muchos. Un fuerte abrazo desde Rumania.
Los que no se la imaginen así es que no la conocen; simplemente no se puede tener otra opinión :)
Saludos desde Barcelona
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